Lotus Elise Sprint, exprime al máximo la filosofía de Chapman

Lotus es un fabricante que siempre está un poco en la sombra. No es tan conocido como Ferrari entre la gente en general. Si preguntases por la calle sobre coches y marcas de automóviles deportivos, el 90% de las personas mecionarían a Ferrari, Porsche o Lamborghini y menos del 1% harían lo propio con Lotus. Nombres extremadamente conocidos fuera del ‘universo’ el automóvil y aunque su razón hay para ello, y más que ganada, hay muchos otros que no son tan conocidos a pesar de la importancia histórica y su influencia en el automóvil, como es el caso de Lotus.

Con sede en Hethel, Norfolk (Reino Unido), Lotus es uno de los fabricantes más carismáticos del mundo, con una fuerte personalidad influenciada incluso todavía hoy, por los principios básicos que debía tener un coche deportivo según su fundador, Colin Chapman. Este ingeniero británico, uno de los más influyentes en el desarrollo y evolución de la industria, tenía como máxima que la potencia te hacía rápido en recta, pero la ligereza te hacía rápido en todas partes. La idea del ‘menos (peso) es más’, se combinaba con sus conocimientos de aeronáutica y fue todo un revolucionario en Fórmula 1, donde explotó al máximo el efecto suelo y la ligereza.

 

Lotus Elise Sprint

 

El mundo del automóvil se puso de luto en 1982 tras el fallecimiento del ingeniero británico, pero su legado continúa aunque como hemos dicho, un poco a la sombra. Muchos opinan que los Lotus son coches para entendidos, para aquellos que priman las sensaciones, el comportamiento y la ‘comunión’ entre hombre y máquina por encima de las prestaciones brutas, la tecnología y el lujo de muchos deportivos. Un Lotus es un coche ‘para conducir’, un automóvil con el que salir al pub de moda es una tortura y no sirve para el postureo. Es un fabricante para apasionados.

La última creación de este fabricante británico es el Lotus Elise Sprint, un coche que exprime al máximo la filosofía de Chapman sobre reducir al máximo la masa el vehículo, receta que hace de los Lotus automóviles muy efectivos. Además, Lotus también es una empresa que trabaja para terceros y son auténticos especialistas en la puesta a punto de cualquier bastidor. Es muy difícil que no te guste su filosofía, aunque si eres de esos de potencia bruta, Lotus no es para ti pues el contenido peso de su máquinas permite usar motores de potencias contenidas.

 

Selector del cambio del Lotus Elise Sprint

 

Volviendo al Lotus Elise Sprint, nos encontramos ante un coche que marca en báscula un peso de 798 kg en seco, 40 kg menos que cualquier otro Elise, aunque no llega al extremo del Elise Cup. Pocos coches modernos pueden rivalizar en este apartado con el deportivo británico. Pero un peso tan contenido tiene ciertos inconvenientes que no todo el mundo está dispuesto a asumir. No todo el mundo es amante de la conducción deportiva, ni se puede permitir tener dos coches y menos todavía si uno de ellos tiene un precio como este Lotus Elise Sprint.

Para lograr unas cifras de peso semejantes, los británicos han recurrido a la fibra de carbono y se han rediseñado algunos componentes. Por ejemplo, el mando del cambio está completamente al descubierto, dejando ver todo el mecanismo. Incorpora nuevo panel de instrumentos y una nueva consola. La batería es de iones de litio 9 kg más ligera, los asientos pierden 6 kg adicionales recurriendo como no, a una estructura de fibra de carbono. Se pierden otros 5 kg por el camino con las nuevas llantas forjadas y el conjunto del capó, techo, ventanilla trasera y la tapa del motor ahorran otros 6 kg. Y si te parece poco, más adelante, para el mes de mayo, se podrán solicitar unos frenos 4 kg más ligeros. Todo esto no es problema para nadie, lo que muchos no aceptan de tan buen grado es la casi nula existencia de aislamiento sonoro o térmico, la ausencia de dirección asistida o aire acondicionado (opcional). Tampoco lleva equipo de audio o elevalunas eléctricos, cosas que son prescindibles cuando buscas la conducción más pura.

 

Interior Lotus Elise Sprint

 

Más ‘virguerías’ encontramos con un chasis de aluminio extruido que únicamente 68 kg, ¡68 kg!. Se viste con una carrocería rediseñada con un nuevo frontal y una nueva trasera para mejorar la aerodinámica, a lo que contribuye unos nuevos carenados para los bajos del coche y un difusor de nuevas formas. Curiosa es la monta de frenos, con un equipo AP Racing en las ruedas delanteras y un Brembo en las traseras con ESP configurable en tres niveles: Drive, Sport y Off.

Un peso tan extremadamente bajo permite el uso de mecánicas con potencias, digamos, comunes, sin perder ni prestaciones ni sensaciones. Por eso, el Lotus Elise Sprint recurre a un 1.6 de 134 CV y 164 Nm y a un 1.8 Turbo de 217 CV y 250 Nm. Potencias que muchos ‘entendidos’ tacharán de pobre sin tener en cuenta el tamaño, el peso y la configuración del coche. para hacerse una idea, en el más potente la relación peso potencia es de 257 CV por tonelada. Cifras que permiten un 0 a 100 en 5,1 segundos en el ‘pequeño’ y de 4,1 segundos en el más potente.

Los 43.000 euros del Lotus elise Sprint y los 51.000 del Sprint 220 son demasiados euros para coches de 134 y 217 CV según a quién le preguntes. Pero pocos deportivos te darán las sensaciones de estos ‘diminutos’ coches.

Fotos del Lotus Elise Sprint 

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