Pagani Huayra Roadster, de camino a Ginebra

En 1999 irrumpía en el panorama un fabricante de coches deportivos de origen italiano, pero capitaneado por un argentino llamado Horacio Pagani. Es un tipo que llegaba con mucha experiencia, había estado en Lamborghini y había creado su propia empresa especializada en fibra de carbono, suministrando a la propia Lamborghini y a Aprilia, llegando a colaborar en proyectos como el Countach 25th Anniversary o el Diablo. Sus credenciales, como se pueden observar, no eran precisamente malas.

Su primer coche, el Pagani Zonda, supuso un bombazo. Era sencillamente una nave espacial con ruedas, un espectáculo animado por un propulsor de origen Mercedes-AMG que ha estado dando guerra hasta 2012 y que dejó su lugar al Pagani Huayra. Para muchos, un paso atrás en imagen y diseño, para otros, una obra de ingeniería brutal; el Huayra no deja indiferente a nadie y la edición ‘BC’ es otro nivel, tanto en desarrollo como en investigación y finalmente en prestaciones.

Pero el Zonda, además de muchas versiones especiales, tuvo una increíble versión Roadster que tras cinco años no ha tenido el Huayra, hasta hoy. Con motivo del Salón de Ginebra, Pagani presenta el Huayra Roadster, un modelo que no era ningún secreto y que la propia marca se ha ocupado de poner en boca de todos mediante diversos teaser en redes sociales. Pero a pesar de ser un secreto a voces, el Pagani Huayra Roadster esconde cosas muy interesantes.

Pagani Huayra Roadster

Vamos a empezar diciendo que sólo se van a fabricar 100 ejemplares al precio de 2.280.000 euros sin impuestos y que ya están todos vendidos. Una vez que hemos dicho esto, entremos en materia que merece la pena.

Pagani ha partido de la tremenda base que ofrece el Huayra BC para el desarrollo de este nuevo roadster, aunque casi podemos decir que es un coche nuevo en muchos sentidos. Del BC se toma, por ejemplo, el propulsor y la caja de cambios. Un V12 biturbo de 6 litros desarrollado ex profeso por Mercedes-AMG con 764 CV a 6.200 rpm y 1.000 Nm a 2.400 rpm, acoplado a un cambio automático secuencial desarrollado por X-Trac.

Hay aerodinámica activa, ya vista en el resto de versiones del Huayra, así como suspensiones activas que trabajan en conjunto con este sistema y el diferencial autoblocante electrónico firmado por Bosch. Elementos que también proceden del Huayra BC y es que Pagani afirma que les ha servido como base de pruebas e investigación para el Roadster.

Pagani en el Salón de Ginebra

No obstante, todo esto son cosas que la gran mayoría esperaba, por eso la mayor sorpresa ha sido que estamos ante un descapotable más ligero y rígido que la versión cupé. Todos los descapotables o al menos casi todos, son más pesados que su variante equivalente cupé. Parece una contradicción pero retirar el techo se traduce en una pérdida de rigidez estructural importante, lo que termina provocando la necesidad de añadir refuerzos que minimicen esa pérdida y al mismo tiempo, provoca un aumento de peso.

En Pagani no han tenido este problema al emplear unos materiales muy especiales para el chasis: carbo-titanio y un compuesto llamado Carbo-Triax HP52, que según la marca es más avanzado que los materiales usados en Fórmula 1. El Huayra Roadster es 80 kg más ligero que el cupé y un 52% más rígido, llegando a ser capaz de soportar 1,8 G de fuerza lateral.

Por otro lado, se han creado dos capotas diferentes. Una de ellas es una estructura de fibra de carbono con una pieza central de vidrio que según la firma es muy ligero y sencillo de instalar y la otra es una sencilla lona que se coloca en segundos y que sirve para poco más que salir del apuro si nos pilla la lluvia en pleno tramo de curvas.

 

Fotos del Pagani Huayra Roadster

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.